jueves, 8 de enero de 2026

La modalización

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La modalización

Una vez escogido el tema de nuestra novela, hay que encontrarle el tipo de narrador adecuado para contar la historia, es lo que algunos críticos llaman LA MODALIZACIÓN, o sea, LA VOZ (¿quién habla?) y LA VISIÓN (¿QUIÉN VE?).

Durante mucho tiempo se nos ha hablado de tres tipos de narradores (omnisciente, protagonista y testigo), pero gracias a nuevos estudios y la novela moderna que surgió hace un siglo, esos términos se fueron mutando hasta volverse ocho tipo de modalizaciones, el omnisciente se dividió en cuatro categorías (AUTORIAL, NEUTRAL, SELECTIVO y MULTISELECTIVO), siguió el modo PROTAGONISTA y TESTIGO y aparecieron dos más: el MODO DRAMÁTICO y el MODO CINEMATOGRÁFICO.

Veamos los conceptos de cada uno:

MODO OMNISCIENTE AUTORIAL: El más antiguo de todos, el narrador omnipotente, omnipresente y además de eso emite juicios de valor o comentarios sobre lo que están haciendo los personajes; se emparenta un poco con el narrador testigo o protagonista, con la diferencia que la omnisciencia es capaz de narrarnos los pensamientos de los personajes mientras ocurre la acción de ese capítulo y/o los siguientes.

MODO OMNISCIENTE NEUTRAL. Es tipo de omnisciencia más impersonal, aséptico, narra sin emitir comentarios sobre las acciones de los personajes. Se limita a observar y narrar los hechos.

MODO OMNISCIENTE MULTISELECTIVO. El narrador omnisciente puede describirnos las acciones de cada personaje, no importa si los hechos ocurren en paralelo o existen flash back y decide darnos toda la información de los personajes para que entendamos mejor la historia. Desde este ángulo podemos adentrarnos en cada personaje y comprender su valor dentro de la obra.

MODO OMNISCIENTE SELECTIVO. El nombre lo indica, el narrador deja uno o más personajes fuera de foco y se interesa por el resto de los personajes y su desarrollo e influencia dentro de la historia.

YO TESTIGO. Narra las acciones o la acción del protagonista, siendo este narrador acompañante del personaje principal; a veces no es el acompañante sino alguien que decidió contar la historia que le sucedió a alguien más y es su confesión la memoria oral de lo que le pasó al protagonista.

PROTAGONISTA. Contado en primera persona como el narrador testigo, este narrador es personaje principal de la historia contada desde su punto de vista.

MODO DRAMÁTICO. Es más común encontrarlo en cuentos, donde la historia se basa en la conversación de dos personajes y lo que es fundamental y la columna vertebral de este modo es el diálogo. No hay narrador omnisciente ni narrador testigo, sólo dos protagonistas planos que prestan su voz para que la acción se desarrolle a punta de diálogo.

MODO CINEMATOGRÁFICO. Gracias a la analepsis (saltos hacia el pasado) prolepsis (saltos hacia el futuro) y a un narrador omnisciente aséptico, vemos una historia no lineal, donde contrasta el tiempo del discurso con el tiempo de la historia. Es muy común en este modo encontrar dos tipos de novelas, las que llevan simultaneísmo y las que usan flash back.

Ahora que ya descubrimos estas ocho de modalizaciones, ¿qué historia pensamos contar?

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es importante tomar en cuenta los puntos de vista en la narración. Al momento de editar, se debe ser flexible para dar lugar a un cambio que se ajuste al personaje, a sus motivos, y al tipo de reacción que el escritor quiere causar en su lector. Un ejercicio importante es escribir una misma historia en diferentes puntos de vista, con diferentes narradores. Entonces te darás cuenta de las limitaciones de una, y las riquezas de otras.

Winston C Wallace Smith dijo...

Me gusta siempre , en esta caso de los observadores, poner el ejemplo de Joseph Conrad, precursor de estas modalidades, que usa a un personaje, que le cuanta a otros lo que a él le contaron otros testigos sobre el personaje central y con el que el narrador de vez en cuando interactua, llevando la narración desde una tercera y aveces cuarta persona, hasta la de un testigo presencial. Ver por ejemplo Lord Jim, novela icónica junto con El Corazón de las Tinieblas.