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miércoles, 17 de junio de 2026

Desempleo

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Desempleo

En los parqueos de los Homes Depots
están como soldados,
conversando y soportando la necesidad.
Observan el cielo,
en su mente tienen peticiones,
buscan la mano que les devuelva esperanzas.

Desempleados que sueñan con firmar un contrato,
conseguir esa plata
porque descubrieron que ellos no multiplican peces y panes.

Sufren documentados e indocumentados.
Para ellos
conseguir un trabajo es un acto tedioso de todos los días.
Están en las entrañas de la bestia

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Escritos en Nicaragua

miércoles, 27 de mayo de 2026

Cuando te digo te quiero… no te miento

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Cuando te digo te quiero… no te miento

No puedo ver en tus ojos, con sabor a miel
desde los negros míos, de mi imaginación
si el conocerte y como niño enamorarme
fue bendición o perdición.

No importa que fue lo que pasó
no importa si vivo o si muero
es caro el precio que hoy pago
lo que importa es que te quiero.

Quisiera estar en el torbellino de tu pensamiento
o en la Vía Láctea de tu sentimiento.
Verás, si lees a profundidad mi interior... por mis ojos
que cuando te digo te quiero... no te miento.

Noviembre 8, 2010

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Escritos en Nicaragua

miércoles, 20 de mayo de 2026

Solo recuerdos

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Solo recuerdos

Busqué dinero en el bolsillo de mi pantalón raído,
y solo encontré recuerdos.
Ahora se metieron en mi ropa,
en todos los rincones de mi casa.

Están tirados los recuerdos,
en el piso, en las mesas, en las sillas,
detrás de las puertas.
Y si quiero salirme de la casa,
me siguen como mi propia sombra.

Los puñados de recuerdos,
los propios y los ajenos,
me siguen como nubes de murciélagos.

Unos me traen páginas bonitas y felices:
como amores consumados, proyectos logrados,
relaciones afectivas,
tiempos exitosos.

Todos están apilados
en la estantería, en los escritorios,
en la mesita de noche, en las repisas,
en las ventanas, en los armarios
y en los cajones que ya los vomitan.

Ahí están los recuerdos amargos,
tristes, dolorosos,
y aquellos que atenazan el alma.

Unos están cubiertos de polvo, de telarañas,
otros medio carcomidos por el tiempo y la polilla.
De nada me ha servido la naftalina,
la escoba y el lampazo.

Al fin, muchos están sucios y borrosos,
aunque hay limpios, frescos y brillantes.

Los recuerdos, irresponsablemente,
en forma asombrosa se multiplican,
y cada día aparecen más y más.

Los recuerdos van formando capas
sobre los más antiguos,
por lo que los primeros van quedando
aplastados y arrugados por la carga de los nuevos.

Ya no puedo caminar por la casa
sin pisar recuerdos.
Me acuesto sobre ellos.
Duermo con ellos,
con ellos me baño,
con ellos trabajo y viajo.
Los recuerdos no me dejan un minuto en paz.

He pensado en avisar a los bomberos
para una limpieza de recuerdos,
y ellos están tratando de ordenar los suyos.

He pensado en venderlos a un escritor
para escribir una novela
¿o un libro de poesía?
Y los escritores exigen recuerdos
ajustados a sus países.

He pensado regalarlos,
y nadie se interesa.

Parece que moriré
con mis recuerdos amontonados,
en mi cama.

Y me enterrarán con ellos,
amontonados en mi tumba,
y seguiré mi destino arrastrando
un manto de recuerdos.

Y ahora, ¿qué pongo?
Díganme, por favor.
¿Qué carajo escribo en mi epitafio,
si son tantos mis recuerdos?


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miércoles, 13 de mayo de 2026

El Zanate

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El Zanate
(Ciclo poético
sobre el misterio del ave negra
y su simbolismo eterno)


I. Heraldo de los Charcos

Brotó del alba, príncipe del viento,
cruzó los juncos con rumor divino;
del agua alzó su cántico genuino,
que hiere al tiempo en súbito lamento.

Luz sideral se quiebra en su portento,
y el lago guarda, en líquido destino,
el eco oscuro del primer camino
que dio a la noche su primer cimiento.

¡Ave del caos, oráculo del día!
¿Quién te dictó la música sombría
que late en fuego sobre la espesura?

Eres presagio, voz de profecía,
que anuncia al hombre esa fugaz criatura
que todo gira en sombra y geometría.

II. Metafísica en los Espejos

Sobre los charcos sueña eternidad,
como Narciso en vértigo profundo,
y en su reflejo cabe todo el mundo,
del caos griego a la trágica piedad.

¿Es su plumaje un signo de verdad,
un axioma sin borde ni segundo,
o sólo el humo del querer rotundo
que arde en la noche de la soledad?

Ave del mito, voz de lo insondable,
¿qué dios te dio el don de la ironía,
que haces del cosmos fábula risueña?

Tu canto es puente, herida interminable,
donde la carne toca la utopía
y el alma ciega se desnuda y sueña.

III. Espejismo de la Sombra

¿Eres acaso sombra hecha fulgor,
o luz vestida en negro sacramento?
¿Eres materia o sólo pensamiento
que juega en mares de infinito amor?

De Plotino heredaste el resplandor,
y en cada pluma ocultas un fragmento
del Uno eterno, místico portento
que late en todo como fiel rumor.

¡Ave ideal! En ti la dualidad
se quiebra en alas de fugaz verdad,
y el cosmos tiembla al ritmo de tu canto.

Eres la imagen pura del quebranto,
que en su delirio busca la unidad
y halla en el viento su dolor más santo.

IV. Filósofo del Maíz

En la milpa, tribunal de las estrellas,
dicta el zanate juicios de armonía;
Platón le sigue en mística porfía,
buscando en plumas las ideas bellas.

Las ninfas verdes —cañas, hojas, huellas—
le rinden culto en su melancolía,
y en su graznido late la herejía
de Parménides rota entre centellas.

¿Acaso el Ser se oculta en tu gemido,
Oh ave de voces graves y de engaños,
que burlas tiempo, espacio y su medida?

Eres Heráclito, río repetido,
que en cada trino quiebra los peldaños
del orden fijo que soñó la vida.

V. El Censor de los Dioses

 Te oyó Minerva en lóbrego pinar,
cuando forjaba el rayo de la idea,
y vio en tu voz la cólera que ondea
sobre los muros frágiles del mar.

Fue tu graznido signo singular
de que la duda al mundo se recrea,
Y el alma humana —débil— titubea
ante la luz que busca interpretar.

Oh juez alado, sombra del Olimpo,
¿por qué en tu canto vibra aquel relincho
que sacudió la médula del cielo?

¿Eres verdad, disfraz de lo distinto,
o eres la sombra donde el hombre limpio
busca el consuelo y halla el desconsuelo?

VI. Juglar del Tiempo

Cruzas los siglos como un trovador
que en cada nota guarda la memoria;
sigues la ruta de la antigua historia,
del mito heleno al gótico clamor.

Fuiste del Inca el pájaro cantor,
testigo fiel de sangre y de victoria,
y acompañaste, herido, la discordia
de un Moctezuma en trance de dolor.

Hoy en los charcos pregonas canciones
que son reliquias, ecos y visiones,
más fuertes que la espada de un tirano.

¡Oh ave inmortal, cronista sin cadenas,
lleva en tus alas todas las condenas,
pero en tu canto vibra lo que es humano!

VII. Exiliado de la Luz

No fue tu reino el mármol ni la rosa,
sino el pantano, el légamo sombrío;
mas en tu canto vive el desafío
que a Apolo humilla en música gloriosa.

¡Oh ave oscura, extraña y orgullosa,
que en la penumbra engendras el rocío!
de tu garganta mana el poderío
que vence el oro en su corona hermosa.

Exiliado del sol, mas no vencido,
rompes la noche en plácido latido,
y el cosmos late en tu feroz aliento.

Eres el grito audaz del fugitivo,
que torna en himno el áspero tormento
y alza en la sombra su pendón altivo.

VIII. Príncipe de la Sombra

Corona negra ciñe tu cabeza,
trono de viento ciñe tu reinado;
y aunque pareces súbdito cansado,
mandas la selva con sutil firmeza.

¿Quién te enseñó la astuta gentileza,
el arte oculto, el vértigo sagrado,
para robarle al tiempo lo olvidado
y dar al hombre un eco de belleza?

Rey sin cetro, monarca sin corona,
sobre la charca tu silueta entona
himnos que el río guarda en su garganta.

Eres la sombra viva que razona,
y en la tiniebla, cuando el mundo espanta,
brota tu grito, voz que no perdona.

IX. El Himno del Silencio

Calla la noche en éxtasis profundo,
y en ese umbral, tu canto se levanta,
cual sacramento que en el aire encanta
y borra el tedio lóbrego del mundo.

Oh voz que arde sin límite fecundo,
viento de fuego que la sombra canta,
¿qué dios te dicta en médula y garganta
un verbo eterno, fértil y rotundo?

Cuando resuena tu canción primera,
cae la materia en súbita quimera,
y el universo gira en tu latido.

¡Ave fatal, que en música severa
quiebras la roca y hiendes el sentido,
rompiendo el velo que nos dio el olvido!
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miércoles, 29 de abril de 2026

Anuncio de huracán en Florida

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Anuncio de huracán en Florida
En el año 2022, en total, se formaron 14 tormentas con nombre
a lo largo de la temporada. De esos 14, ocho fueron huracanes y
dos de ellos fueron huracanes importantes.

Las noticias meteorológicas anuncian destrozos,
entre los empleados resuenan vacaciones,
en los supermercados se acumula el dinero en las cajas
de pago
se agota el agua y enlatados
que 2 días después terminarán en la basura
o como volátil sueño de alimentos para las almas muertas
en África.

Los closets son de ropa ligera
porque la llovizna prematura se disfruta,
después habrá ropa seca.
Los indigentes no sonríen,
sobre ellos le caerán gotas gordas.

Hay camionetas heavy duty para este tipo de evento,
es elegante atropellar la corriente
que bañará al tipo que espera un bus que nunca llegará a
la estación.

Es la fiesta del momento
resulta bien hacer llamadas
para invitar a los amigos a un Hurricane party.
Hay que darse prisa porque días después el sol y la playa
regresarán.
Quedan cervezas en la nevera que nos regalaran los
últimos besos
y el verano en Florida será el nuevo anuncio del
meteorólogo

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miércoles, 22 de abril de 2026

Quantum Leap

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Quantum Leap

Soy un hombre del Siglo XXI
que dejó la mitad de su vida en el Siglo XX.

¡Qué vaina!

Aunque no existe,
el tiempo deja huellas
y el presente es infinitamente más fugaz
de lo que fue el Big Bang

Soy un hombre del Siglo XX
que vivirá la mitad de su vida en el Siglo XXI

¡Qué vaina!

¿Y si les digo que…?

que el futuro es hoy,
que el mañana nunca llega,
que el pasado ya no existe
aunque tengamos los más vivos recuerdos,
que la pobreza no es una virtud
sino que un problema,
que en la vida se ama más de una vez
y que, para mí,
cada vez será el amor de mi vida
aunque todas digan
que esa es otra de mis grandes mentiras.

Soy un hombre del Siglo XXI
que añora al Siglo XX

¡Qué vaina!

¿La Inteligencia Artificial?
Non cogitat, ergo non est!
aunque se arreche Zukenberg.

Disfruto de la cerveza,
del vino y del ron,
de la buena comida
y una estupenda conversación.
Podremos hablar de deportes,
de ciencia, política y religión
¡Por Dios!
¡hasta de literatura!
con tal de que respetés mi opinión.

Soy un secular tolerante.
Eso sí, de mí sólo obtendrán ideas,
ideas y nada más
¡allá ustedes lo que harán con ellas!
eso ya no es de mi responsabilidad.

Y no sean como Adán y Eva,
no me echen la culpa a mí,
recuerden que después de todo
cada quien es dueño de su propio pecado.

Soy un hombre del Siglo XX
que disfruta del Siglo XXI

¡Qué vaina!

Leí por deporte extensas lecturas,
ahora me gustan los textos cortos,
cuasi matemáticos,
breves, concisos y precisos,
grasosos y sustanciosos,
como la sopa de albóndigas de Mami,
mi abuela materna.

Pero aquí, entre nos,
ahora me gustan más los musicales,
como el Notre Dame de Paris,
las retozonas walkirias de Wagner,
los conciertos de Dmitri Hvorotovsky,
el rock sinfónico y
el Deutschland de Rammstein.

Soy un hombre del Siglo XXI
que añora a las mujeres del Siglo XX

No me quejo,
no me puedo quejar

Soy un hombre del Siglo XX
buscando una mujer con quien compartir
el segundo cuarto del Siglo XXI
porque el primero ya pasó y,
aquí entre nos,
no tengo miedo a enamorarme
¿y vos?


Deutschland
autor: Rammstein
2019

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miércoles, 15 de abril de 2026

Zaida

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Zaida

A diez metros de mí, te vi
te miento si digo que desmayé
sin embargo de mi asiento, me levanté.
Zaida, que lejos estás de aquí, mi asiento,
tan cerca está de ti, el viento.

Veintinueve pienso es tu talla,
6 pies 4 pulgadas, tu altura,
te conocí, solamente, me importó,
muchacha de veintidós
vos con novio, tal vez, yo con hijos, son tres.

Que no haya enredos, ni piensen mal
ya tengo varios amores,
mi esposa, mis hijos, mis nietas
y sus olores.

Tu talla es la veintinueve,
muchacha de veintidós,
te admiro, no con deseo
te admiro tal como sos.

Octubre 26, 2006

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miércoles, 8 de abril de 2026

Ilusiones

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Ilusiones

¿Saben dónde venden,
prestan o alquilan ilusiones?
¿Saben cuál es el precio?
Díganme por favor.
Tengo necesidad de vivir ilusionado.

Doy mi vida gastada,
quemada de andar al trote por el mundo,
a cambio de ilusiones.

Voy vacío, sin rumbo,
cargando sobre mi doblada espalda
la mochila de mis años vividos
y los desperdiciados por no vivirlos plenamente,
necesito recuperar el tiempo perdido.

Necesito ilusiones color de esperanza,
ilusiones con olor y color de primaveras,
ilusiones transparentes como el rocío
que cae al amanecer sobre los campos.

Quiero vivir con la ilusión
de la sonrisa que ilumina los rostros,
con la ilusión de los brazos abiertos
que abrazan desde el fondo del alma,
con la ilusión de las palabras:
te quiero, de los amigos,
te amo, de mi familia,
te extraño, de mis vecinos .

Quiero la ilusión de una vida nueva,
plena de paz y llena de eternidad.


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miércoles, 1 de abril de 2026

El festín de los lobos sin lámpara

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El festín de los lobos sin lámpara

El creador de asombro
camina desnudo, no de ropas,
sino de voces que lo abracen.
Su obra es un cáliz roto
que nadie quiere beber,
porque la sed de los hombre
 no busca vino,
sino aplauso reflejado en espejos.

Entre cercanos la herida es mayor.
El poeta no tiende la mano al poeta,
sino que mide su estatura,
temiendo perder brillo
si otro brilla más.
No comparten el fuego,
se lo disputan,
como si la llama se agotara con el uso,
como si la belleza fuera un trofeo
y no un destino común.

No hay ágora,
sino un coliseo de sombras
donde los artistas se devoran entre sí,
gladiadores sin César,
peleando por migajas de atención,
como si el sol tuviera dueño,
como si la llama de la Musa
fuese un territorio disputado.

Y el hogar,
ese templo donde uno espera
incienso y ternura,
se convierte en desierto.
Quienes deberían ser raíces,
se vuelven piedras.
No soportan el espejo que el poeta alza:
prefieren quebrarlo
antes que enfrentarse a su propio vacío.

¿Por qué ocurre esto?
Porque el arte es memoria viva,
y quien lo contempla
se ve desnudo.
Porque el ego es un ídolo hambriento,
un Moloch que exige sacrificios,
y muchos entregan al hermano,
al compañero,
al amigo,
con tal de alimentar a esa bestia invisible.

La envidia es más antigua que el Génesis:
Caín sigue golpeando a Abel en cada taller,
en cada galería,
en cada mesa de café donde alguien
lee un poema.
El resentimiento se disfraza de crítica,
el silencio y falta de apoyo de los cercanos
es un látigo más cruel que cualquier verdugo.

Pero no todo está perdido.
El arte no se nutre de los aplausos,
sino de la fidelidad a su propio misterio.
Así como los monjes copiaron manuscritos
cuando el mundo se hundía en tinieblas,
el creador debe perseverar:
escribir, pintar, danzar,
aunque la sala esté vacía,
aunque el eco sea su único público.

El artista que no busca el pedestal,
sino el altar,
no morirá devorado.
Porque cada acto sincero de creación
es una semilla enterrada en lo eterno,
y aunque los hombres la pisoteen,
Dios, o el tiempo,
o la memoria de los justos,
hará germinar su fruto.

Y quizá la solución no sea el apoyo del mundo,
sino la comunión secreta
entre los pocos que aún creen.
Una hermandad de centinelas,
guardianes del fuego,
que no compiten,
que no envidian,
sino que soplan juntos sobre la brasa
para que no se extinga.

El artista ha de aprender
a no pedir agua en pozos secos,
sino a abrir ríos con sus manos.
Su recompensa no será el aplauso,
será la certeza de haber tejido
un hilo de oro
en la tela invisible de lo eterno.

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jueves, 12 de marzo de 2026

Escuela en USA

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Escuelas en USA

Tiroteos en escuelas de EEUU marcan nuevo récord en 2022.
Hasta el 24 de octubre ha habido 257 tiroteos.

Aquí las escuelas tienen miedo
enseñan a los niños a llorar en silencio
a esconderse en segundos bajo el pupitre
a llamar al 911 pulsando temblores
a cerrar los ojos y hacerse invisibles
a mantenerse callados para distraer la bala
que navega en el aire del salón buscando
una sonrisa y dientes de leche.

Bala y rifle regalados por el Tío Sam
como obsequio de navidad
al niño psicópata que la usa
para jugar a la cacería
en una escuela cualquiera de Estados Unidos

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martes, 10 de marzo de 2026

Petición de una madre - & - Carrera

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Petición de una madre

Hijo
desde que tus niños
se fueron al exilio
cada día he visto mermar
la carne en tus huesos
la luz en tus ojos.
Cuando te vayas
a reunirte con ellos
voy a sufrir
pero prefiero que te vayas,
pues de cierta manera
también seré feliz.

Google ImageFX


Carrera

Lo había visto parado allí casi una hora
sin moverse del lugar
con la mirada fija hacia el norte
al cielo intensamente oscuro en el horizonte
las gaviotas habían desaparecido
el viento y el mar estaban en calma
como en el ojo de la tormenta
Se atrevió a preguntarle:
 ̶ ¿Qué trata de ver?
 ̶ Pienso en quién llegará primero,
si el huracán o su balsa.
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jueves, 5 de marzo de 2026

Parte del universo

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Parte del universo

Te fuiste para siempre
cuando el sol se desgajaba
por las ramas de la tarde,
te llevaste presurosa
tu alegría,
tu sonrisa,
tu mirada dulce
que abrigaba mi esperanza
e ilusiones.

Fuiste para mí la reina de mis sueños,
mi paraíso terrenal,
mí primavera,
mi sueño más hermoso.

Hoy has partido
a playas ignotas y lejanas
a reunirte con el Dios de nuestros padres,
a fundirte con el Alfa y el Omega
para ver desde arriba el universo.

Pasan las horas, los días,
los meses y los años
y no verte nos abruma,
nuestros ojos con lágrimas
te buscan y piden a Dios,
nos reúna allá en el cielo. 


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martes, 3 de marzo de 2026

Amanda

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Amanda

Viajaba hoy a Chinandega
dormido en un bus de mala muerte
se apareció un ángel de pronto
y me dije... Hoy es mi día de suerte.

Con una camiseta lila
combinaba una falda blanca
unos ojos muy azules
y sus mejillas rosadas.

Un anillo de oro blanco
unas manos bien moldeadas
unos pechos de colores
de los que generan sabores.

Con su pelo como el sol
al igual que Margarita
"se veía toda envuelta
 en un dulce resplandor"

Mi mirada como la suya
fue pícara y muy traviesa
no pude evitar mirarte
los dones que Dios te dio
fue una dicha muy grande
la que se me concedió.

De pronto sentí un frenazo
lancé un suspiro muy hondo
y eso me despertó.
Que lástima: la blusa, la falda
las manos, el anillo y el ángel.

Adiós. Mi sueño desvaneció.

Julio 11, 2003

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jueves, 26 de febrero de 2026

Ars nocturna

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Ars nocturna
(La última antorcha)

No me acuesto
sin dejar una palabra encendida.

Es una costumbre más vieja que el cansancio,
un rito mínimo:
si el día respira,
el verso también.

Desde hace años —tantos que ya no los cuento—
arranco al tiempo
una sílaba,
a veces una estrofa,
como quien guarda migas
para no perderse en la noche.

No escribo poemas:
escribo fragmentos.
Astillas.
Restos de un naufragio cotidiano.

Luego los reúno
con la paciencia del artesano
y armo una constelación
donde antes solo había sombra.

Así nacen las formas mayores:
no de la prisa,
sino del ensamblaje secreto,
del rompecabezas que ignora la imagen final
pero confía en la mano.

Cuando un tema me queda grande
no retrocedo.
Me acerco.
Leo, escucho, observo,
dejo que el mundo me instruya.

Aprendo mientras escribo,
escribo mientras aprendo:
la tinta es también un método de estudio.

He seguido el viaje de una gota
como quien acompaña a un héroe diminuto,
he leído en la piel de una herida
la épica silenciosa de la permanencia.
No sabía.
Ahora sé
porque escribí.

Dicen algunos
—desde la cómoda sospecha—
que nadie puede cargar tanto saber
en la memoria.
Tienen razón.
Yo no cargo:
adquiero.
No presumo ciencia:
la persigo.

Otros, más apurados,
atribuyen mis versos a máquinas invisibles,
como si el asombro necesitara
una excusa tecnológica.
Ignoran que escribía
cuando el mundo aún no se vigilaba a sí mismo
y la palabra no pedía permiso a ninguna red.

Hoy, en esta edad donde el ego ya no manda,
la acusación se vuelve elogio:
si creen que mi virtud es artificial,
es porque el poema sobrevivió a su época.

No escribo para demostrar nada.
Escribo porque el verso
me mantiene despierto,
porque el futuro —ese lector paciente—
merece encontrar
una voz que no se rindió al instante.

Si alguna vez dudan de mi método,
que miren la noche:
siempre hay una estrella nueva
que no estaba ayer,
y sin embargo
lleva siglos formándose.

Así escribo yo:
un verso al día
para no dormir sin haber existido,
un poema a la vez
para aprender del mundo
mientras lo nombro.


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