Mostrando entradas con la etiqueta Julio C. Zavala Rostrán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julio C. Zavala Rostrán. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de mayo de 2026

Solo recuerdos

Escritos en Nicaragua
presenta a




Solo recuerdos

Busqué dinero en el bolsillo de mi pantalón raído,
y solo encontré recuerdos.
Ahora se metieron en mi ropa,
en todos los rincones de mi casa.

Están tirados los recuerdos,
en el piso, en las mesas, en las sillas,
detrás de las puertas.
Y si quiero salirme de la casa,
me siguen como mi propia sombra.

Los puñados de recuerdos,
los propios y los ajenos,
me siguen como nubes de murciélagos.

Unos me traen páginas bonitas y felices:
como amores consumados, proyectos logrados,
relaciones afectivas,
tiempos exitosos.

Todos están apilados
en la estantería, en los escritorios,
en la mesita de noche, en las repisas,
en las ventanas, en los armarios
y en los cajones que ya los vomitan.

Ahí están los recuerdos amargos,
tristes, dolorosos,
y aquellos que atenazan el alma.

Unos están cubiertos de polvo, de telarañas,
otros medio carcomidos por el tiempo y la polilla.
De nada me ha servido la naftalina,
la escoba y el lampazo.

Al fin, muchos están sucios y borrosos,
aunque hay limpios, frescos y brillantes.

Los recuerdos, irresponsablemente,
en forma asombrosa se multiplican,
y cada día aparecen más y más.

Los recuerdos van formando capas
sobre los más antiguos,
por lo que los primeros van quedando
aplastados y arrugados por la carga de los nuevos.

Ya no puedo caminar por la casa
sin pisar recuerdos.
Me acuesto sobre ellos.
Duermo con ellos,
con ellos me baño,
con ellos trabajo y viajo.
Los recuerdos no me dejan un minuto en paz.

He pensado en avisar a los bomberos
para una limpieza de recuerdos,
y ellos están tratando de ordenar los suyos.

He pensado en venderlos a un escritor
para escribir una novela
¿o un libro de poesía?
Y los escritores exigen recuerdos
ajustados a sus países.

He pensado regalarlos,
y nadie se interesa.

Parece que moriré
con mis recuerdos amontonados,
en mi cama.

Y me enterrarán con ellos,
amontonados en mi tumba,
y seguiré mi destino arrastrando
un manto de recuerdos.

Y ahora, ¿qué pongo?
Díganme, por favor.
¿Qué carajo escribo en mi epitafio,
si son tantos mis recuerdos?


******
Más publicaciones
de
Julio C. Zavala R.
(pulse aquí)

******
Escritos en Nicaragua

miércoles, 8 de abril de 2026

Ilusiones

Escritos en Nicaragua
presenta a




Ilusiones

¿Saben dónde venden,
prestan o alquilan ilusiones?
¿Saben cuál es el precio?
Díganme por favor.
Tengo necesidad de vivir ilusionado.

Doy mi vida gastada,
quemada de andar al trote por el mundo,
a cambio de ilusiones.

Voy vacío, sin rumbo,
cargando sobre mi doblada espalda
la mochila de mis años vividos
y los desperdiciados por no vivirlos plenamente,
necesito recuperar el tiempo perdido.

Necesito ilusiones color de esperanza,
ilusiones con olor y color de primaveras,
ilusiones transparentes como el rocío
que cae al amanecer sobre los campos.

Quiero vivir con la ilusión
de la sonrisa que ilumina los rostros,
con la ilusión de los brazos abiertos
que abrazan desde el fondo del alma,
con la ilusión de las palabras:
te quiero, de los amigos,
te amo, de mi familia,
te extraño, de mis vecinos .

Quiero la ilusión de una vida nueva,
plena de paz y llena de eternidad.


******
Más publicaciones
de
Julio C. Zavala R.
(pulse aquí)

******
Escritos en Nicaragua

jueves, 5 de marzo de 2026

Parte del universo

Escritos en Nicaragua
presenta a




Parte del universo

Te fuiste para siempre
cuando el sol se desgajaba
por las ramas de la tarde,
te llevaste presurosa
tu alegría,
tu sonrisa,
tu mirada dulce
que abrigaba mi esperanza
e ilusiones.

Fuiste para mí la reina de mis sueños,
mi paraíso terrenal,
mí primavera,
mi sueño más hermoso.

Hoy has partido
a playas ignotas y lejanas
a reunirte con el Dios de nuestros padres,
a fundirte con el Alfa y el Omega
para ver desde arriba el universo.

Pasan las horas, los días,
los meses y los años
y no verte nos abruma,
nuestros ojos con lágrimas
te buscan y piden a Dios,
nos reúna allá en el cielo. 


******
Más publicaciones
de
Julio C. Zavala R.
(pulse aquí)

******
Escritos en Nicaragua

jueves, 25 de diciembre de 2025

Navidad

Escritos en Nicaragua
presenta a



Navidad

Algo está por ocurrir,
el aire hace sentir el final de diciembre,
el azul intenso del cielo,
la florescencia de la naturaleza,
las noches, iluminadas
por la luna y las estrellas,
la alegría en el rostro de la gente
anuncia algo grandioso que está por suceder,
desde las mansiones
hasta el ranchito más humilde
se llenan con el color
de las luces que resplandecen,
es tiempo de sonrisas,
fraternidad, solidaridad
y amor con nuestros prójimos
¿Quién no se conmueve
ante lo que está por venir?
El nacimiento de la esperanza
de un ciclo que termina
y otro que comienza
con nuevas ilusiones,
nuevos compromisos con nuestra vida,
con nuestras familias,
con los prójimos,
pero sobre todo
con ese niño luz que orienta a la humanidad
desde el pesebre

¡Felices Pascuas!

Y un año nuevo
lleno de abundancia y bendiciones.

¡Feliz Navidad y Año Nuevo!


******
Más publicaciones
de
Julio C. Zavala R.
(pulse aquí)

******
Escritos en Nicaragua

martes, 25 de noviembre de 2025

Estoy vivo

Escritos en Nicaragua
presenta a



Estoy vivo

Echo un vistazo a mi currículo,
encuentro la fecha de nacimiento,
mi expediente de enfermedades padecidas,
y las que me llevaron al borde de la muerte,
pero no encuentro la fecha de defunción.

!Bravo estoy vivo!

Y Ud. ¿Qué me ve ?
Piensa que estoy loco, ¿verdad?
¿Sabe Ud. dónde está ahora
Napoleón Bonaparte, Cristóbal Colón
o el Homero de Grecia?
Están en el mismo lugar que Alejandro Magno,
porque los hombres mueren,
es la trilogía humana,
nacer, vivir y morir.
Sí, todos los hombres se mueren
con sus arrebatos, prepotencia y orgullos,
con sus éxitos y fracasos,   
con sus burocracias, sus placeres
liviandades y malas costumbres.
También se mueren
con sus virtudes y esperanzas,
con su fe y sus bondades.
Pero por igual los devora la polilla
y los microbios del sepulcro.
Si alguien pregunta por Manuel,
encontrará como respuesta,
Manuel no existe,
porque somos y de pronto ya no somos.
Desaparecerán los nombres de los hombres
y surgirán otros
con nuevos títulos en los puestos de trabajo,
porque el trabajo es eterno y distribuido
entre los pasajeros del tren de la vida
con diferentes cargos.
Lo notó un poco incómodo
sospecho que se está preguntando si estoy loco.
No señor, no lo estoy pero dejémoslo así,
Ud. me ha brindado un vaso con agua
y observé su mano cuadrada,
musculosa y de uñas cortas.
Una persona así jamás podrá entender esto.
Y Ud. ¿Por qué sonríe, le doy lástima?
¿o me está ofreciendo un puesto entre los vivos?
¿o sea entre los Futuros muertos?
Gracias,  no tengo prisa
Uds. que la tienen pasen
yo los contemplaré desde mi ventana,
desde aquí veo pasar a todos:
Presidentes, diputados, mendigos,
minusválidos, cortejos fúnebres y nupciales,
educadores, campesinos y obreros,
religiosos, enfermos y sanos,
ratas, cucarachas, alacranes,
burros y caballos, porcinos y bovinos

!Pasen, pasen pasen!
que todos vamos a llegar
al mismo sitio.
Yo no me tomo la molestia,
aquí espero mi turno.
Déjenme en paz
!Cuidado no me toquen!
Porque me aferraría a sus cuellos
y los hundiría conmigo
porque tengo llenos de piedras los bolsillos.


******
Más publicaciones
de
Julio C. Zavala R.
(pulse aquí)

******
Escritos en Nicaragua

martes, 21 de octubre de 2025

El árbol de Agateyte

Escritos en Nicaragua
presenta a



El árbol de Agateyte
Chinandega, 19 de abril del 2012

Cada pueblo, cada comarca, cada país tiene un rasgo prominente: En Managua el Espino Negro, en Nagarote el Genizaro, en Subtiava El Tamarindón, en Chinandega el árbol de Agateyte, un enorme Guanacaste Negro.

El árbol de Agateyte, estaba ubicado en la "Reserva Ecológica Fuente Verde", ahí había resistido más de ochocientos inviernos y veranos. Se erguía en medio de la selva como amigo, para dar cobijo a todos con sus portentosos brazos y con su refrescante amor. Hizo casa con sus ramas, protegió de la lluvia en el invierno y del sol en el verano abrazador.

Fue museo en la montaña, cueva de ofidios bravos, los pájaros parlanchines colgaron de él sus nidos bellos y sus cantos matinales consolaron a los acongojados y le dieron fuerzas al indio que nadie pudo doblegar.

En el centro de aquel bosque, la semilla se clavó no se sabe de qué origen quizás un pájaro o mono, la semilla derramó y el Guanacaste hermoso en la selva pareció.

¿Cuántas escenas vio en el tiempo?
¿Cuántas voces escuchó?
¡Cuánto dolor observo!
¡Cuántas lágrimas enjugo!
Y con lealtad guardó

A sus pies se combatió por patriotismo sagrado, por patrimonio, por dignidad, por orgullo, por amor y libertad.

A su sombra fuerte y fresca muchas veces acudió el gran Cacique Agateyte para descansar un rato después de cruentas batallas contra ejército extranjero al que fácilmente venció.

Bajo su sombra, sentado el señor de estas tierras afilaba lanza y flecha o tomaba de maíz una rica bebida o comía codorniz.

A los pies del árbol de los siglos, nuestro Cacique planeaba el desarrollo de su emporio, la guerra por la defensa su ocupación principal.

Hoy la grandeza del árbol
yace deshecha en el suelo,
pues ha partido,
pronto estará en el olvido.


Ha desaparecido una fuente turística del municipio, destino obligado para quienes nos visitan de Europa, E.E.U.U y otros lugares que gustan compartir la naturaleza. Más de ochocientos años s habían calculados en, los estudios científicos aplicados. Según dice la leyenda que después de las batallas de Agateyte con los Chontales por la tenencia del ocote para alumbrarse, este descansaba con sus hombres bajo la hermosa sombra para recuperar energía.

El árbol era colosal, un Hércules en su estructura física; para abrazarla se necesitaban más de seis hombres con los brazos extendidos, su altura imponente iba más allá de todos los árboles que lo rodeaban, sus potentes ramas sostenían el verde que lo vestía. 

Hoy me pregunto ¿Cuántos ojos habrán visto con admiración su monumental figura? ¿Cuántos cuerpos cansados habrán llegado a recuperase bajo su fresca sombra? ¿Cuántos pájaros habrán colgado sus nidos en sus hermosas ramas? ¿Cuántas aves habrán nacido en él y ejecutado sus conciertos, para saludar la luz el nuevo día y agradecer a Dios por sus bondades.

Hoy el árbol es historia, agradable recuerdo.

Pronto vendrán hombres y mujeres de otras latitudes que conocieron el árbol visitando Fuente Verde o por referencia de antiguos visitantes.

Preguntarán por él y con pena les diremos que no supimos cuidarlo, que no lo valoramos, que lo perdimos, que el árbol se ha ido, que sucumbió en un incendio cuando iba a iniciar el invierno.

De su tallo los artistas escultores, podrán hacer llaveros, estatuillas, de Agateyte o poner un trozo en vitrinas para contar su historia a las nuevas generaciones, para guardar su recuerdo, para que el árbol siga viviendo en nuestra compañía.


******
Más publicaciones
de
Julio C. Zavala R.
(pulse aquí)

******
Escritos en Nicaragua

jueves, 18 de septiembre de 2025

Rey de un imperio, Cristo

Escritos en Nicaragua
presenta a



Rey de un imperio, Cristo
Agosto 20, 2025

Está con la cabeza erguida,
con la serenidad de la calma
y la dulzura de su inmensa dignidad.
Ah está sobre la cruz :
Sangrante, vendido, negado,
abandonado, agobiado, escupido,
deshonrado, lacerado, vilipendiado,
colgado del madero vil,
del leño infausto, del tronco infame.
Símbolo de su victoria.
Con ese Dios agonizante,
están todas nuestras iniquidades
y al pie de la cruz,
está la Reina del dolor, del sufrimiento,
con el corazón destrozado,
viendo morir al hijo de sus entrañas,
asesinado en la forma más cruel y despiadada
en el día del nacimiento del imperio del amor.
Cristo levanta sus ojos al cielo buscando al padre
y luego, calla,
en el momento del supremo martirio.
Dejando caer su compasiva mirada en la tierra,
encuentra en su madre y Juan,
a toda la humanidad de todos los tiempos,
y da inicio al imperio, del amor y de la eternidad .

******
Más publicaciones
de
Julio C. Zavala R.
(pulse aquí)

******
Escritos en Nicaragua

viernes, 15 de agosto de 2025

¡Madre!

Escritos en Nicaragua
presenta a



¡Madre!
En conmemoración
de la Asunción de María

¿Cómo decirte que te amo?
Juntaré todas las flores del mundo,
el arrullo de todas las olas marinas,
la inquietud de los ríos
que saltan sobre las rocas,
a las brillantes estrellas que engalanan el cielo.

Traeré las caricias de todas las brisas,
el trino sublime y esplendor de la aves
que alaban a Dios en cada amanecer
cuando se anuncia la aurora.

Te ofrezco el beso de todos los labios sagrados,
juntaré las voces de los niños,
los adultos y ancianos
y cantaremos para alabar tu gloria y grandeza,
juntaré la apacible belleza de los sonidos
de las campanas de los templos,
quemaré todo el incienso de la tierra
que huele a cielo y pureza
y lo pondré a tus pies divinos
para expresar que te amo,
Madre del Santísimo Rosario.

******
Más publicaciones
de
Julio C. Zavala R.
(pulse aquí)

******
Escritos en Nicaragua

jueves, 24 de julio de 2025

Oda al árbol

Escritos en Nicaragua

presenta a


Oda al árbol

Si eres el carnoso roble
genízaro, cedro o laurel,
¡que grandioso!
Si la dulce y tierna grama
o apetecido jaragua
¡que hermoso!
¡Oh árbol bienhechor y bueno!
si eres fruto das dulzura,
si floreces das perfumes,
si puerta o tranca, protección
si tablero, chicle o flecha, diversión.

Trampolín en competencias
regla del estudiante,
tocador de hermosas damas,
papelera y escalera siempre
de uso constante.
Nido donde nace el trino
leña que calienta el frío,
goma que veloz camina
fuente y cuna del oxígeno. 
Eres la ligera barca
que parte al inmenso mar,
eres del niño la cuna
su juguete de durar.
Gabinete y persiana eres,
silla, sillones y mesa,
lápiz, borrador y rueda
carretón, barco y cartelera.

Pilar de la humilde choza,
rifle, perchero y mecate;
trompo, crucifijo y cofre,
cuna, garlopa y capote
música dulce y muy triste
en la marimba y guitarra
y sabiduría tienes
en el lápiz y pizarra.

Perfume en todas las flores
y medicina es tu ser,
das techo, pared y piso
en tu cuerpo de laurel.
Aserrín, clavo y escudo,
pala, arete y collar,
pitos, sancos y maraca
calabazo, florero y huacal
escritorio en la oficina
valija para el viajero,
adorno en las grandes salas,
cepillo del carpintero.
Al campesino te entregas
en carretas hechiceras,
en ramadas, remo y poste
en bote, lancha y solera

al elegante burgués
en cigarrera y closet,
en montura al caballero,
en libros al estudiante,
en escobas, lampazo y lanza,
al que te busca constante.

Confidente de tristezas,
de amores e ilusiones,
de caricias y de besos,
de voluptuosas pasiones
corona para los héroes
transporte para el viajero,
consolador de difuntos,
medio de vida al obrero.

Joven gallardo y altivo
del campo y de la ciudad,
árboles siembra a tu paso.
no los dañes sin piedad.







******
Escritos en Nicaragua

jueves, 19 de junio de 2025

San Cristóbal

Escritos en Nicaragua

presenta a



San Cristóbal
(Chinandega, 2009)

Colosal monumento
de entrañas hervientes,
vigilante de siglos,
con solo tu altura deslumbras,
aterras

Majestuosa mole
de mirar sombrío
testigo de luchas allá en tus laderas,
donde el indio rudo demostró su brillo.

Volcán divino de Agateyte abuelo,
amo de llanuras y truenos de oro,
posees la fuerza de mil adolescentes
enviando con furia mensajes de fuego.
Yergues tu testa milenaria al cielo,
con el pecho gigantesco al viento,
cantando canciones con tus roncos ecos,
al llorar rubíes candentes del cieno.

¡0h potente a quien las sombras temen,
los arpegios matinales alaban tu grandeza,
porque en ti estalla el polen sacrosanto,
símbolo de eternidad y de belleza.

Eres un gigante dormido
pero si despiertas,
el más bravo y fiero,
el más antiguo y moderno
y por tu historia el más temido.
Eres apacible y bello
en tu vigilar tropical,
eres poderoso y tierno
eres un león infernal,

Eres soberbio observador de las costas
estandarte sagrado de la patria inmortal,
refugio del fuego,
}dios de los indígenas,
cresta inconmovible,
monumento triunfal.





******
Escritos en Nicaragua

martes, 13 de mayo de 2025

Bodas esdrújulas

Escritos en Nicaragua

presenta a


Bodas esdrújulas

Un coleóptero raquítico emblemático
carnívoro, mayúsculo, prolífero,
maquiavélico, polícromo, coprófago,
diabético, esquelético, rizófago,
se enamoró de la estelar luciérnaga;
romántica, única, artística,
náutica, lúcida, dietética.

Sin obstáculos, rápido dícese
celebraron su bodóculo esperántulo,
invitaron al pelícano palmípedo,
quien érase el padrino del bodorrio,
más llegaron esdrújulas amigas
invitadas por la dística pareja:
coleópteros, ortópteros, hemípteros
ápteros, bóvidos, piscívoros
mamíferos, lunáticos y críticos.

Ahí estuvieron políticos estúpidos,
herbáceos rígidos, ridículos herbívoros,
rústicos químicos, farmacéuticos,
plásticos,
y rieron a mandíbula batiente,
matemáticos, geógrafos y párrocos
patógenos pávidos, católicos políglotas
y se brindo por la unión,
se desbordó la prosa
amorosa, candorosa, preciosa
y mientras el alborozo rugía de alegría
la locuámbula pareja se perdía.

Hubo pronósticos dramáticos,
públicos, herméticos
y siguió el festíbulo
hasta que el fúlgido diamante rey del cielo
alumbró en claro nuevo día.

El desorden del fiestábulo fantástico,
por el patio fructífero reía,
habían prótesis y máscaras
polémicas,
que llevaron al quirófano de piezas
de la república triángulo equilátero.

Así termina el rígido festín
del coleóptero raquítico frenético
y la luciérnaga romántica
dietética, políglota.



Chinandega 2000
Escrito para alumnos
y estudiantes de ortografía,
para el estudio
de palabras esdrújulas.




******
Escritos en Nicaragua

jueves, 10 de agosto de 2023

El Volcán - de Julio Zavala Rostrán

Soy un lector exigente y no suelo hacer crítica literaria porque soy un crítico tóxico, avinagrado, lo cual, con mucha frecuencia, lastima los Egos de quienes en ocasiones se me acercan. Por esa razón no formo parte de ningún círculo literario, en donde los Egos suelen ser grandes, pero dudosa la Autoestima.

Soy así gracias a las enseñanzas del profesor Julio Zavala, quien, en el salón de clases, nunca tuvo pelos en la lengua. Sin embargo, él, en su calidad de profesor y promotor de la cultura, ha sabido tolerar a uno que otro necio, incluyendo a este servidor.
Cuando alguien se me acerca y me da a leer un texto, los tres primeros párrafos me bastan para determinar la calidad del resto de la obra. Si esos primeros tres párrafos me impresionan, entonces sigo leyendo, si no, pues lo que hago es devolverlo, en silencio, sin hacer comentario alguno.

Con el profesor Zavala aprendí que un libro tiene tres funciones: Entretener, Educar y Motivar.

No todos los libros logran ese objetivo. Por ejemplo, el libro Bananos, de Emilio Quintana, es un best seller local, más por su valor testimonial que por su prosa, la cual es … pobre, como un trozo de carbón que, por no haber sido trabajado, nunca sabremos si dentro de él se ocultaba un reluciente diamante. Dudo que un libro como este motive la lectura, mucho menos la escritura.

En cambio, la prosa de Manolo Cuadra, en su Itinerario de Little Corn Island, es magistral.

Pues bien. He leído “El Volcán” de Julio Zavala.
Me tuve que detener al finalizar el segundo relato para poder tipificar la estructura de su prosa.

Los textos de “El Volcán” son breves, no menos de dos páginas, no más de tres. Narran eventos muy puntuales y, por su brevedad, las tramas son horizontales, sin recovecos, ni escondrijos, aunque en ocasiones puede saltar el Corre Caminos a sacarnos la lengua como a Wile E. Coyote.

Zavala suele concluir con una lacónica oración con la que emite algún tipo de juicio, una suerte de epitafio que en ocasiones viene aderezado con algo de sarcasmo y que, más que una moraleja, es una invitación a reflexionar sobre las imágenes que quedan en el aire.
 
La prosa de "El Volcán" es sobria y, a pesar de la profundidad del léxico del profesor Zavala, el vocabulario es totalmente cotidiano, respetuoso, sin palabras soeces, tampoco recurre a vocablos rebuscados, ni frases rimbombantes, ni verborrea innecesaria. Sencillo, acorde con la bucólica simplicidad de su Ranchería natal.

Al leer “El Volcán” sentí que estaba en la acera de mi casa, sentado en una mecedora, acompañado de familiares y vecinos, departiendo animadamente en medio de una sesión de cuentos vespertinos. Muy provinciano, muy Chinandegano.

Es una lástima que los editores no tramitaron el ISBN, la ausencia de ISBN limita la profundidad del mercado de "El Volcán" a Chinandega.

******
Escritos en Nicaragua